Enamorarse de un extraño y no morir en el intento de
conocerlo.
Es posible que a puertas del final del año 2013, estemos
pensando usted y yo en una relación como
estas perfectas y a distancia de las que nos hablo Goethe en su literatura.
Es posible que despertemos aferrados a la idea de recibir un
nuevo mensaje que se convierte en nuestras vidas en la cartas que seguramente
en una existencia pasada nos enviábamos y atravesaban como en esta ocasión las
ciudades, las selvas y finalmente llegaban al mar donde te encontraban como
siempre sentado, sediento de noticias de tu amado.
Es posible que sin tan solo oír tu voz y que solo leyendo
cada línea que me envías el amor comience a aparecer y los lazos como en siglo
XVIII se fortalezcan a partir de la escritura y la lectura?
Es posible que piense en ti mientras camino sonriendo por la
ciudad y tu estas al lado del mar pensado en mi, mientras a lo lejos divisas
esas islas de las que me has escrito y en las que planeamos en un par de meses
estar.
Es posible pensar que el verdadero romanticismo, el que leímos,
el que vemos en películas, con el que soñamos se repita esta vez entre 2
extraños.
¿Es posible que usted a la distancia mientras contempla el
mar se enamore de mí?
¿Es posible que yo en la mitad de este caos de ciudad me
enamore de usted?
¿Es posible que dos extraños desafíen todas barreras que
tiene la vida moderna y logren vivir felices como en una vida pasada
seguramente lo hicieron?
3 de Septiembre de 2013
Que bonito. El amor en el tiempo de la redes sociales
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